Abri?ndose paso con su bate hasta el Sal?n de la Fama, Pujols ha levantado el est?ndar de grandeza del juego por encima de todas las medidas estad?sticas. Pero el est?ndar por el cual Pujols se mide a s? mismo tiene menos que ver con el b?isbol que con su deseo de honrar a Dios y dar ejemplo de su fe ante sus millones de seguidores.Despu?s de una d?cada de estrellato en los Cardenales del Saint Louis, Albert Pujols es comparado ya con jugadores cuyos nombres figuran en lo m?s alto del pante?n del b?isbol: Ruth, Gehrig, Aaron, Mays. Abri?ndose paso con su bate hasta el Sal?n de la Fama, Pujols ha levantado el est?ndar de grandeza del juego por encima de todas las medidas estad?sticas. Pero el est?ndar por el cual Pujols se mide a s? mismo tiene menos que ver con el b?isbol que con su deseo de honrar a Dios y dar ejemplo de su fe ante sus millones de seguidores.Los autores Scott Lamb y Tim Ellsworth no nos dejan sin contar ninguna historia de esta leyenda del b?isbol a?n en crecimiento, al mismo tiempo que destacan la mano invisible de la divina providencia, que le ha dado forma al hombre en que Albert Pujols se ha convertido. Es un relato inspirador, y un recuerdo de la calidad de un ser humano detr?s de unos logros sobrehumanos.Despu?s de una d?cada de estrellato en los Cardenales del Saint Louis, Albert Pujols es comparado ya con jugadores cuyos nombres figuran en lo m?s alto del pante?n del b?isbol: Ruth, Gehrig, Aaron, Mays. Abri?ndose paso con su bate hasta el Sal?n de la Fama, Pujols ha levantado el est?ndar de grandeza del juego por encima de todas las medidas estad?sticas. Pero el est?ndar por el cual Pujols se mide a s? mismo tiene menos que ver con el b?isbol que con su deseo de honrar a Dios y dar ejemplo de su fe ante sus millones de seguidores.Los autores Scott Lamb y Tim Ellsworth no nos dejan sin contar ninguna historia de esta leyenda del b?isbol a?n en crecimiento, al mismo tiempo que destacan la mano invisible de la divina providencia, que le halCË