La política siempre ha sido un juego sucio. Ahora la justicia también lo es.
Corrupción política, desastre ecológico, demandas judiciales millonarias y una poderosa empresa química condenada por contaminar el agua de la ciudad y provocar un aumento de casos de cáncer, y que no está dispuesta a cerrar sus instalaciones bajo ningún concepto. John Grisham, el gran mago del suspense, urde una intriga poderosa e hipnótica, en la que se reflejan algunas de las principales lacras que azotan a la sociedad actual: la manipulación de un sistema judicial que puede llegar ser más sucio que los crímenes que pretende castigar.“Una novela que podría convertirse en el clásico que define una era”. —The Boston Globe “Grisham se centra en el absurdo, sin importar el lado del que estés, de las elecciones judiciales…La apelaciónofrece un retrato real de un problema real. Y todo resulta tan entretenido por que está contado alrededor de una historia tan fascinante”. —The New York TimesJohn Grisham is the author of thirty novels, one work of nonfiction, a collection of stories, and six novels for young readers.1 El jurado estaba listo. Después de cuarenta y dos horas de deliberaciones, que siguieron a setenta y un días de juicio con más de quinientas treinta horas de declaraciones prestadas por cuarenta y ocho testigos, y después de pasar una eternidad sentados en silencio mientras los abogados discutían, el juez los reprendía y los asistentes observaban como halcones a la caza de señales reveladoras, el jurado estaba listo. Encerrados en su sala, aislados y a buen recaudo, diez de ellos firmaron el veredicto satisfechos mientras los otros dos ponílƒf