La vida en su gran dimensi?n, nos ofrece caminos, y el poder de dialogar en este contexto acompa?ados de una amalgama de ideolog?as que son capaces de transportarnos, y darnos una posesi?n de marcada tendencia, que puede lograr su propio objetivo si no cuidamos f?rreamente nuestra identidad como cristianos que somos, y en verdad estar preparados en saber la realidad de la fe, que al nacer nos acompa?a por herencia paterna, indistintamente de la convicci?n que se lleva y se profesa en el alma como contribuyente del esp?ritu, como fue y sucedi? en la historia de los Norris.