El 14 de julio de 1099, los cruzados tomaron Jerusal?n y fundaron el Reino Latino de Jerusal?n. Ni siquiera pas? un siglo, cuando el viernes 2 de octubre de 1187, Saladino recaptur? Jerusal?n para el Islam. Entre esas dos fechas, existi? un reino gobernado por cristianos en Palestina. Sumergido en un mundo musulm?n, influido por el Imperio Bizantino, sujeto a un flujo constante de cruzados desde Europa, el Reino Latino de Jerusal?n se defini? como un crisol de culturas e ideas. Muy pronto la flexibilidad y tolerancia hacia otras culturas, prevalentes en el Reino, comenz? a chocar contra la intransigencia de los cruzados reci?n llegados. Debido a la guerra y a las condiciones insalubres que los hombres enfrentaban durante las campa?as militares, las mujeres de la nobleza quedaban viudas muy j?venes. Ricas y poderosas, ten?an muchos pretendientes e invariablemente eleg?an al candidato m?s atractivo. De esta manera sus hijas eran a?n m?s bellas, m?s cotizadas y se casaban con los caballeros m?s selectos entre todos los que llegaban. En una espiral de belleza y un torbellino de diversidad de ideas, se fund? un reino de conspiraciones.