En 1606 en una famosa Instrucci?n Secreta, Felipe III encargaba a Ambrosio Sp?nola iniciar negociaciones con los rebeldes holandeses para lograr una tregua de doce a?os. A falta de firmar esta tregua, de repente el rey Felipe III tuvo prisa el 4 de abril de 1609. Sea lo que fuera, Felipe III ten?a muy en secreto las negociaciones con los Pa?ses Bajos y para no perder su cara y justificar una expulsi?n tuvo que inventar un peligro no existente. En la documentaci?n oficial vemos entonces que Felipe III fue alentado por el duque de Lerma y por el arzobispo Juan de Ribera para expulsar a los moriscos. El Rey sutilmente se supo aprovechar de las sugerencias de su familiar Juan de Ribera y uso a su valido el Duque de Lerma como escudo poderoso de sus planes.