Comenc? a escribir estos relatos como un ejercicio de comunicaci?n con mis familiares y amigos de las redes sociales. Pronto empec? a convivir con criaturas entra?ables que se desenvolv?an en un universo fant?stico, agradecidas de cobrar relieve tras a?os de ser ignoradas. Estos personajes viv?an situaciones que podr?amos catalogar de mitos, y rescataron con sus andanzas innumerables faroles, la palabra que junto a mis amigos de entonces us?bamos para definir a una exageraci?n graciosa, toda una categor?a en mis a?os de adolescencia y que creo que ya ha ca?do en desuso. Una vez que cobraban vida me fui dando cuenta que muchos de estos personajes solo sobreviv?an en mi memoria y quiz?s en la de otros que como yo los conocieron, y entonces me vi en el deber de devolverles un lugar que perdieron ante el avance de la vida moderna, con su tecnolog?a y cibern?tica, y que reclamaban silenciosamente. As? que adelante, estimados lectores, conozcan a esta comparsa de humildes perdedores y famosos desconocidos que habitan mis mitos y faroles.